el marco regulatorio para los sistemas de almacenamiento de energía comprende leyes, políticas y normas que rigen el desarrollo, despliegue y operación de dichos sistemas, moldeando su integración en los mercados energéticos. Estos marcos abordan las reglas de interconexión a la red, asegurando que los sistemas de almacenamiento de energía puedan conectarse a la red de manera segura y eficiente, cumpliendo con estándares técnicos. El marco regulatorio para los sistemas de almacenamiento de energía suele incluir reglas sobre participación en el mercado, determinando cómo estos sistemas pueden competir en los mercados energéticos, por ejemplo, proporcionando servicios como regulación de frecuencia o reducción de picos de demanda. Incentivos como créditos fiscales, subvenciones o subsidios forman parte del marco regulatorio, fomentando su adopción al reducir barreras económicas. Las normas de seguridad y medio ambiente dentro del marco regulatorio establecen directrices para la instalación, operación y eliminación al final de su vida útil, minimizando riesgos como incendios o contaminación química. Además, el marco regulatorio puede abordar modelos de propiedad, aclarando derechos y responsabilidades de operadores del sistema, empresas eléctricas y usuarios finales. Un marco regulatorio bien definido fomenta la certidumbre en el mercado, impulsando la inversión y la innovación en tecnologías de almacenamiento de energía.