las tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía representan las innovaciones punteras que impulsan la evolución del almacenamiento energético, ofreciendo una mayor eficiencia, una vida útil más larga y unas capacidades de aplicación ampliadas. Estas tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía incluyen baterías de litio-ion de nueva generación con mayor densidad energética y carga más rápida, baterías de estado sólido que mejoran la seguridad y el rendimiento, y baterías de flujo diseñadas para almacenamiento de larga duración. Otras tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía implican el almacenamiento de hidrógeno, que convierte el exceso de electricidad en hidrógeno para su uso posterior en celdas de combustible, y sistemas de almacenamiento térmico que capturan y retienen calor o frío para aplicaciones industriales o residenciales. Las tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía también comprenden soluciones mecánicas como volantes de inercia avanzados y almacenamiento de energía por aire comprimido, optimizados para respuesta rápida y aplicaciones de alta potencia. Los sistemas inteligentes de gestión, que integran inteligencia artificial y el Internet de las Cosas (IoT), forman parte de las tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía, posibilitando mantenimiento predictivo y ciclos óptimos de carga/descarga. Estas tecnologías abordan desafíos clave como el costo, la escalabilidad y el impacto ambiental, convirtiendo a las tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía en un elemento fundamental para apoyar el crecimiento de las energías renovables y modernizar la infraestructura energética global.