las principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles hoy en día abarcan una amplia gama de soluciones, cada una optimizada para aplicaciones específicas en función de factores como densidad energética, duración y costo. Las baterías de iones de litio destacan entre las principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles, dominando los mercados residenciales, comerciales y a escala de servicios públicos debido a su alta eficiencia (85-95%), sus capacidades rápidas de carga y sus costos decrecientes. Otra de las principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles son las baterías de flujo, especialmente adecuadas para almacenamiento de larga duración (8+ horas) en redes eléctricas, ofreciendo capacidad escalable y una larga vida útil en ciclos. El almacenamiento hidráulico por bombeo sigue siendo una de las principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles para aplicaciones a gran escala, aprovechando la energía potencial gravitacional con alta fiabilidad y eficiencia (70-85%), aunque limitado por restricciones geográficas. El almacenamiento de energía por aire comprimido (CAES) está entre las principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles para uso a escala de red, almacenando energía mediante la compresión del aire en cavidades subterráneas y liberándolo para accionar turbinas. El almacenamiento de energía térmica, incluyendo sales fundidas y materiales de cambio de fase, también se encuentra entre las principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles, destacando en aplicaciones industriales de calor y en plantas solares. Estas principales tecnologías de almacenamiento de energía disponibles conjuntamente atienden las diversas necesidades de integración de energías renovables, estabilidad de la red y energía de respaldo en diversos sectores.